El presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou, anunció en conferencia de prensa que las «fronteras van a estar cerradas, salvo excepciones» durante la temporada de verano. «Queremos ser claros que a raíz de los informes del Ministerio de Salud Pública y el Grupo Asesor Científico Honorario, va a ser un verano restringido. Las fronteras van a estar básicamente cerradas», afirmó el mandatario.
Durante la conferencia también anunció la suspensión de las clases en la ciudad de Rivera -una localidad limítrofe con Brasil- para evitar el aumento de los casos que ya llegan a 120 contagiados. «Estamos ante un impulso de la pandemia», agregó. Junto con la suspensión de las clases, el Ministerio de Defensa incrementará los controles en tres o cuatro puestos fronterizos.
Para llevar tranquilidad a los uruguayos, Lacalle informó que no se perdió el hilo epidemiológico y que la capacidad de rastrear los casos está lejos de ser sobrepasada.
El presidente señaló que los contagios decrecieron en personas mayores de 50 años y crecieron en los menores de esa edad y le habló a los jóvenes a los que les pidió mayor responsabilidad. «En estos días está claro que hay que evitar la circulación, reuniones y fiestas», observó.
«Para adelante todo lo posible, para atrás todo lo necesario», reiteró lo que ya había dicho meses atrás.







