El magnate chino Cheung Chung Kiu compró una masión en Knightsbridge por 210 millones de libras esterlinas. La casa, de 5760 metros cuadrados, posee 45 habitaciones en siete pisos, ventanas a prueba de balas, varios salones y ascensores, una piscina, spa, gimnasio privado y estacionamiento subterráneo.
La venta del 2-8a de Rutland Gate, con vistas a Hyde Park – tal su ubicación – le lleva un poco de aire al alicaído mercado inmobiliario londinense, y también refleja la debilidad de la libra, culpa del Brexit.
Kiu se lleva el record de haber hecho la compra de vivienda más cara del mundo, superando los 238 millones de dólares que Ken Griffith pagó por un pent house en Nueva York.
En la mansión vivieron Rafic Hariri, el asesinado ex premier del Líbano y el príncipe saudí Abdulaziz Al Saud, quien fuera su último propietario.






