La diputada nacional María Eugenia Vidal estaría dispuesta a convertirse en la «candidata de unidad» del PRO para competir por la Jefatura de Gobierno porteña en las próximas elecciones, tras bajase de la carrera presidencial en las últimas horas.
Según dijeron fuentes de su entorno, Vidal evaluaría la posibilidad de postularse para jefa de Gobierno en la ciudad de Buenos Aires en los comicios de este año en el caso de que se produzca un «consenso interno» en el partido amarillo para que ello suceda.
Es decir, deberían ponerse de acuerdo los dos precandidatos presidenciales del PRO y el ex mandatario Mauricio Macri para que la ex gobernadora bonaerense se presente en las PASO del 13 de agosto venidero como la única aspirante al cargo que ejerce hoy Horacio Rodríguez Larreta dentro de ese espacio.
De momento, en filas del oficialismo porteño, los ministros Jorge Macri (Gobierno) y Fernán Quirós (Salud) se mantienen en carrera para competir por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), después de que la titular de la cartera de Educación, Soledad Acuña, desistiera de sus pretensiones electorales.
Dentro de Juntos por el Cambio (JxC) también pugnan por suceder a Rodríguez Larreta como alcalde capitalino el senador radical Martín Lousteau y el diputado nacional Ricardo López Murphy, en representación de Republicanos Unidos. En el caso de Vidal, según pudo averiguar NA, únicamente se presentaría en las PASO si en el seno del PRO se produjera un consenso para designarla como la «candidata de unidad» del espacio en la Ciudad.
Ese eventual acuerdo debería estar rubricado por Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich y Macri: tres de los principales referentes del PRO en la actualidad, además de la propia Vidal. Las fuentes consultadas dijeron a esta agencia que la chance de postularse en territorio porteño no se trata de «una especulación de ella» tras su decisión de bajarse de la carrera presidencial, aunque sí consideraría un ofrecimiento en tal sentido.
Sin embargo, «el escenario debería ser de unidad», insistieron desde el entorno de la diputada nacional, en pos del objetivo (electoral) de mantener al partido amarillo al frente de la conducción de la Ciudad, ante la amenaza de Lousteau. «Lo que está claro es que no será la tercera precandidata del PRO en las PASO de agosto», agregaron.






