La lava del volcán Cumbre Vieja que entró el domingo en erupción en la isla española de La Palma, en el turístico archipiélago de Canarias, continuaba el lunes su lento descenso hacia la costa destruyendo a su paso numerosas viviendas y obligando a evacuar a miles de personas.
La erupción obligó a desalojar a unas 5.000 personas y afectó a 100 casas, 20 de las cuales quedaron destruidas en la localidad de El Paso, explicó el presidente del Cabildo, Mariano Hernández Zapata. Dijo que se espera que la colada de lava entre en el mar en la costa de Tazacorte, posiblemente en Playa Nueva, en Los Guirres.
«Una colada de lava con una altura media de seis metros se come literalmente viviendas, infraestructuras, cultivos que va encontrando a su camino hacia la costa del valle de Aridane», dijo.







