«La implementación del protocolo en cada una de las escuelas es de lo más delicado, sobre todo porque es lo diferente, lo que cambia todas las rutinas, la forma de realización de la escuela. Las escuelas ya saben cómo tienen que organizarse, pero la puesta en práctica genera ansiedad y nerviosismo”, aseguró la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña.
Y añadió: “Las escuelas privadas decidieron empezar de a poco y otras decidieron hacerlo como el Estado. En algunos casos han puesto modelos de alternancia, pero les propusimos que todos los chicos, todos los días, vayan a la escuela por al menos una jornada simple. Las propuestas puntuales dependen de cada escuela según las condiciones edilicias y las posibilidades de organizarse, la enorme mayoría van a tener al menos una jornada simple”.







