Alberto Fernández viajó a la asunción del tucumano, Juan Manzur, su amigo personal. En la capital tucumana se reunió con los gobernadores peronistas para hablar de lo que viene a partir del 10 de diciembre.
Y hubo foto, una radiografía del nuevo espacio que intenta construir el presidente electo para equilibrar al cristinismo. Estuvieron presentes dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT), la Unión Industrial Argentina (UIA) y diputados electos del peronismo. El tema principal es comenzar a delinear con todos los actores del partido, sindicatos e industriales, el principal eje del comienzo de la gestión albertista: un pacto económico y social.
No es menor la presencia que en el acto de asunción de Tucumán hayan prometido su presencia Miguel Acevedo, presidente de la UIA; el presidente de la Bolsa de Comercio Adelmo Gabbi; Julio Crivelli de la Cámara de la Construcción, y Marcelo Fernández, de la CGERA.
«Empezamos una Argentina gobernada por un presidente y 24 gobernadores», dijo Fernández, pero el gobernador de la provincia más grande la Argentina, Axel Kicillof, no estuvo ni en Tucumán, ni en la foto.






