Sigue la purga en las distintas ramas de la familia real saudí: dos príncipes y otro miembro de la familia real fueron detenidos y acusados de traición.
El hermano menor del rey Salman Bin Abdulaziz, el príncipe Ahmed Bin Abdulaziz y el sobrino de ambos, el príncipe Mohamed Bin Nayef, fueron confinados a sus domicilios luego de ser acusados de alta traición. Ambos príncipes están acusados de fomentar un golpe para derrocar al rey y al príncipe heredero, acusación que los puede llevar a reclusión de por vida o, incluso, la pena de muerte.
Bin Nayef fue hasta 2017 el heredero al trono saudí, cuando fue reemplazado por su primo, actual heredero y gobernante de hecho, el príncipe Mohamed Bin Salman.
Las detenciones aseguran a Bin Salman mayor control en el poder saudita que consolidó eliminando la competencia de otras ramas de la familia real y controlando todos los ministerios.






