Este jueves, el Tesoro argentino deberá cumplir con el primer gran compromiso financiero desde la reestructuración de deuda realizada por Martín Guzmán en 2020, bajo el gobierno de Alberto Fernández. El Estado afrontará pagos por US$4700 millones, divididos entre vencimientos de capital (US$2901 millones) e intereses (US$1800 millones) de bonos Globales (ley extranjera) y Bonares (ley argentina).
A pesar del impacto negativo que estos pagos tendrán en las reservas del Banco Central (BCRA), que se estima caerán a niveles netos negativos de más de US$5000 millones, el mercado financiero se mantiene optimista. Este sentimiento se refleja en un riesgo país por debajo de los 600 puntos básicos, un nivel no visto desde 2018.
Preparativos para afrontar los pagos
El Ministerio de Economía anunció que utilizará los dólares acumulados con el superávit fiscal de 2024 para cumplir con las obligaciones. Según cifras oficiales, el Tesoro tiene US$6009 millones depositados en el BCRA y casi US$1000 millones en una cuenta del Bank of New York Mellon, suficientes para cubrir los vencimientos de enero y parte de los de julio, estimados también en US$4700 millones.
Además, el BCRA cerró recientemente un crédito por US$1000 millones con una tasa del 8,8% anual, respaldado por bonos Bopreal, destinados inicialmente a saldar deudas comerciales de importadores. Según la consultora 1816, la entidad entregó garantías equivalentes a US$1600 millones.
Impacto en el mercado financiero
Desde el Gobierno esperan que los acreedores reinviertan parte de los pagos de deuda en bonos soberanos, lo que impulsaría las cotizaciones locales y contribuiría a reducir aún más el riesgo país. Aunque el feriado en Estados Unidos por el fallecimiento del expresidente Jimmy Carter retrasará el pago de los Globales hasta el viernes, los mercados se mantienen en terreno positivo.
“La confirmación del acuerdo de repo por US$1000 millones fortaleció las reservas y consolidó la curva de bonos, garantizando financiamiento a una tasa competitiva. Aunque el pago de los vencimientos impactará en las reservas, podría generar un efecto positivo en los bonos por la reinversión de esos fondos”, destacó el grupo Cohen.
Perspectivas económicas positivas
El mercado ha reaccionado favorablemente a los recientes anuncios económicos del Gobierno, incluyendo avances en un nuevo programa con el FMI, la acumulación de reservas para cubrir deuda y la estabilización de la economía tras la crisis de 2024.
J.P. Morgan se sumó al optimismo, señalando en su último informe que Argentina podría seguir destacándose en 2025 con un crecimiento proyectado del 5% del PBI, recuperación del poder adquisitivo y una inflación en descenso, que podría cerrar el año por debajo del 26%, a pesar de ajustes pendientes en tarifas de servicios públicos.
Un año clave para la economía argentina
Con catalizadores como el posible levantamiento de los controles de capital y el resultado de las elecciones intermedias de octubre, los analistas prevén que 2025 podría consolidar la recuperación económica de Argentina, generando un contexto favorable para la atracción de inversiones y el fortalecimiento del mercado financiero.






