El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, aseguró que «sin ayuda estatal, hubiese sido mucho más alto» el índice de pobreza que dio a conocer ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos, y adelantó que «en los números del tercer trimestre del año, en que hubo mayor apertura económica, debería haber un rebote».
En diálogo con Radio Continental, Arroyo indicó que «hay 3 situaciones» que llevaron a que el índice de pobreza se ubique en 40,9%. «La nueva pobreza producto de la pandemia, que son quienes no tienen problemas de vivienda pero cayeron producto del trabajo, porque se quedó sin la changa o le bajaron el ingreso», señaló el ministro.
«La segunda es la pobreza estructural, que son quienes ya estaban en situación de pobreza: y el gran desafío es urbanizar los barrios de 4 millones argentinos; y además está el tema de los niños entre 0 a 14 años: tenemos que lograr que todos los chicos estén en sala de 2, 4 y 5 años para achicar la desigualdad en los primeros años», agregó.







