Este lunes cayeron tres cohetes en las afueras de la ciudad de Bassora, al sur de Irak. En el sector siniestrado operan empresas petroleras extranjeras e iraquíes. La suposición es que el objetivo era la empresa norteamericana Halliburton.
El ataque, que no produjo víctimas, nadie se lo ha adjudicado hasta ahora pero sucede días después en que los grupos proiraníes consensuaron un candidato a primer ministro distinto que el que propone el presidente.
El Ministerio de Petróleo calificó el ataque de “acto criminal injustificado”. La policía encontró el lanzacohetes con 11 proyectiles sin utilizar en una gran cercana e intensificó la búsqueda de los responsables.
Dado que el principal ingreso de Irak es el petróleo y en un contexto de baja mundial de prejuicio, analistas suponen que el motivo del ataque es estrictamente político: la elección del primer ministro y la división de las milicias proiraníes. De todas formas Donald Trump acusó a Iran de planear un ataque sorpresa contra sus tropas.





