Abia Uchenna Alexandro y Eboh Kenneth Chinedu, ambos de 18 años y estudiantes en la Universidad de Tecnologia Owerri, llegaron a Croacia el 12 de noviembre para participar de un campeonato mundial de tenis de mesa entre universidades .
Finalizada su participación, el 17 del mismo mes se trasladaron de Pula (sede del campeonato) a Zagreb. La noche anterior a su partida salieron a recorrer las calles de la capital cuando dos agentes los detuvieron y los acusaron de haber cruzado ilegalmente desde Bosnia. Los jóvenes nigerianos habían dejado sus pasaportes – con visado legal hasta el 3 de diciembre – en el albergue y no les permitieron volver a buscarlos. Un día después, junto a inmigrantes paquistaníes, fueron obligados a internarse en un bosque con rumbo hacia Bosnia.
En territorio bosnio los dos jóvenes fueron encerrados en un campo de reclusión con miles de migrantes que malviven en tiendas de plástico sin ningún tipo de servicio. Hace unos días, cuando su historia se hizo conocida en todo el mundo, los dos deportistas africanos fueron trasladados a un centro gubernamental en Sarajevo, la capital bosnia. Mientras, las autoridades de ese país y las croatas discuten sobre cuál de ellas tiene que responsabilizarse de los deportistas.






