En pleno debate sobre la posibilidad de un acuerdo político que implique una convergencia con La Libertad Avanza, los diputados nacionales del PRO se reunirán hoy para coordinar visiones políticas y repasar la agenda parlamentaria. Es un encuentro que la bancada que conduce Cristian Ritondo suele hacer los martes. Esta vez cobra más notoriedad porque la mirada pública se posa sobre el partido que fundó Mauricio Macri y preside Patricia Bullrich ante la posibilidad cierta de concretar una alianza institucional entre ambos espacios.
En la práctica, el PRO y el partido de Javier Milei actúan de forma concertada. Por eso, los legisladores amarillos no le asignan especial relevancia al encuentro que mantendrán hoy a las 17 en Diputados. La coyuntura ofrece un escenario para la discusión política. En la bancada no hay un consenso unívoco sobre una eventual coalición con los libertarios.
Son 37 escaños con diputados de terminales políticas múltiples y con figuras resonantes como Diego Santilli, María Eugenia Vidal, Laura Rodríguez Machado, Alejandro Finocchiaro, Hernán Lombardi, Damián Arabia, Silvana Giudici, Silvia Lospennato, Álvaro González, Luciano Laspina o Martín Yeza. Se trata de dirigentes destacados por su trayectoria política en el caso de algunos, su experiencia parlamentaria o ejecutiva, otros. Así como legisladores que sobresalen por la cercanía con figuras nacionales del partido. Ritondo cuenta con la muñeca política necesaria como para mantener la cohesión de la bancada en el recinto. Pero a la hora de laudar en alianzas entre bloques, los acuerdos escalan a las terminales políticas de los líderes de cada partido.
El PRO ya actúa en la práctica como aliado leal a Milei. Lo que se discute en los corrillos políticos es la posibilidad de avanzar en un frente electoral de cara a las legislativas de 2025. El Propio Presidente habló de una “reconfiguración” del sistema de partidos, en la que sus legisladores y los amarillos quedaron en un lado, el centro se ocupó con el radicalismo y bloques como Hacemos Coalición Federal e Innovación, así como en el otro extremo se encuentra el peronismo de Unión por la Patria.
Estas conversaciones se aceleraron con el regreso a Buenos Aires de Mauricio Macri, tras su estadía en Cumelén. El ex Presidente tiene intenciones de encontrarse con Milei para conversar sobre la actualidad, el programa económico del Gobierno y la posibilidad de un acuerdo institucional para robustecer el músculo político del oficialismo.
Quien está especialmente interesada en ese pacto es Patricia Bullrich. A un mes de las elección de autoridades del PRO, la ministra de Seguridad tercia lugares de poder interno. Conoce que Macri tiene el terreno allanado para presidir el partido. Pero ella se mueve con sus operadores políticos para lograra una lista de unidad que le garantice en torno al 50% de los espacios decisivos.
La funcionaria se siente fortalecida por el apoyo de Milei y puja para afianzar una convergencia entre el PRO y los libertarios. Macri tiene resquemores respecto a una fusión. Opta por un respaldo con distancia, para no pagar el costo político de estar plegado al oficialismo. Horacio Rodríguez Larreta, que tiene ascendencia sobre un grupo de seis diputados nacionales, tiende a coincidir con el ex Presidente en este punto -para sorpresa de muchos-. No obstante, el ex alcalde desea construir una línea interna dentro del PRO para diferenciarse de Macri.
La disputa bonaerense
Dentro de la discusión en el PRO, Ritondo tiene intenciones de presidir el partido en la provincia de Buenos Aires, distrito que anhela gobernar en 2027. Enfrente tiene resistencia de dirigentes de peso. Diego Santilli, su amigo de 30 años, apuesta a contener su armado bonaerense. En 2025 debe renovar su banca en Diputados y evalúa que esa contienda electoral puede darle impulso para el escrutinio ejecutivo.







