miércoles, 22 abril, 2026

NBNN RADIO EN VIVO

En 2016 la estudiante rusa Marina Nigunova se encontraba investigando fotos satelitales a bordo del barco Vizir para su tesis de final de carrera, cuando descubrió islas e islotes que aún estaban cubiertas por hielo.

Tres años después una expedición de la armada rusa desembarcó en las islas ya sin hielo, tomó fotografías, procedió a realizar un relevamiento topográfico y a describirlas. De esta forma certificó la existencia de estas extenciones que se envuentran en la zona del glaciar de Nansen, cerca de la costa del archipiélago de Nueva Zembla.

El deshielo de una amplia zona del Ártico permitirá la explotación de minerales rocosos como también nuevas exoploraciones de petróleo en esa zona. Por ello ya comenzó la disputa por la soberanía entre los países adyacentes.

Rusia dió el puntapié en 2001 argumentando que las dorsales subacuáticas Mendeléyev y Lomonosóv son una extensión de la plataforma continental rusa. Por su parte Dinamarca sostiene que la dorsal Lomonosóv ex una extensión de Groenlandia. En tanto para Canadá es la continuación de su plataforma. En medio de estas disputas, Donald Trump pretendió, sin éxito, comprar Groenlandia a los daneses.

Durante estos años Rusia ha aumentado su presencia militar en la zona – incluso enviando a la central nucleaar flotante Académico Lomonosóv a la localidad e Pavek – y ha tratado de abrir una ruta comercial entre Europa y Asia alternativa al Canal de Suez.

Cuando aún está presente el desastre en el Amazonas, Organizaciones ambientales temen que la explotación de recursos en el Ártico termine en una crisis ambiental de envergadura en una de las zonas del planeta menos contaminadas.