Con el objetivo de volver a reforzar las reservas del Banco Central, el ministro de Economía Sergio Massa, decidió una nueva edición del dólar soja que comenzará el próximo lunes. El programa además tiene tres objetivos por mayor recaudación.
En este caso la divisa tendrá una actualización por inflación y se implementará desde este lunes y hasta el 31 de diciembre.
El acuerdo del Gobierno con las cerealeras tiene un piso garantizado y firmado de 3.000 millones de dólares, de un total estimado en torno a los 10.000 millones de dólares que estarían con capacidad de ser liquidadas.
Financiamiento de promoción para economías regionales, subsidios a las cadenas de valor avícola, bovina, lechera y porcina para aumentar producción y un fondo para mantener valor de las asignaciones familiares.
Además, también se ultiman los detalles de la cotización especial que se les ofrecerá a productores de economías regionales afectados por las incidencias climáticas.
El ministro Sergio Massa había prometido un auxilio a este sector a través de mejoras en el tipo de cambio a principios de mes en ocasión de la inauguración de obras energéticas en la Patagonia y Cuyo.
El objetivo de Massa es despejar la incertidumbre sobre la falta de dólares que renueva la presión devaluatoria y mantiene tensionado el mercado de cambio.
Durante noviembre el dólar informar acumuló un alza de 10% y subió $29 hasta los $319 al cierre de las operaciones de ayer.
En un discurso ante empresarios Massa señaló ayer que hay que “trabajar con cada sector” para encontrar los incentivos necesarios para que mejoren sus niveles de producción, dejando la puerta abierta para una nueva medida de este perfil.
La primera versión del plan “dólar soja” estuvo vigente entre el 5 y el 30 de septiembre y generó liquidaciones por US$ 8.100 millones, que ayudaron al Banco Central, pero además dejó ingresos por retenciones que le permitieron al Tesoro reducir el déficit fiscal.
La contrapartida es que la emisión de los pesos necesarios para cubrir el tipo de cambio presionó hacia el alza el tipo de cambio.
Además generó la expectativa de que se lance una segunda versión, lo cual nuevamente generó retención de granos por parte de los exportadores que no están dispuestos a vender al tipo de cambio oficial.







