El Gobierno extenderá el dólar soja, el tipo de cambio diferencial para la exportación de la oleaginosa, hasta el 25 de octubre. Según pudo saber Infobae, la medida será anunciada esta tarde. El llamado “dólar soja 4″ se lanzó en septiembre y vencía esta semana, con el cierre de septiembre.
En un contexto en el que el dólar parece recalentarse a medida que se acercan las elecciones –hoy volvió a tocar el récord histórico intradiario de 795 pesos–, el ministerio que comanda Sergio Massa, también candidato, tomó esta decisión de dejar vigente la cotización hasta después de las elecciones.
Ayer, desde Ciara-CEC (la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y Centro Exportador de Cereales) habían asegurado que “frente a los distintas consultas periodísticas recibidas, el gobierno informó a Ciara que no tiene previsto extender el programa bajo el decreto 443/23″.
A diferencia de los esquemas anteriores, esta cuarta versión del dólar soja no tuvo un tipo de cambio fijo. En ese sentido, el 75% del contravalor de la exportación de las mercaderías, se ingresa en divisas y debe negociarse a través del Mercado Libre de Cambios, mientras que el 25% restante será de “libre disponibilidad”, en general al tipo de cambio contado con liqui. Un esquema similar se adoptó esta semana para la exportaciones de hidrocarburos, con el que el gobierno espera recaudar USD 1.200 millones.
Así, los productores agropecuarios puede adquirir una tonelada de soja pagando el 75% a un tipo de cambio oficial ($365), mientras que el porcentaje restante podría ser a través de una cotización libre (por ejemplo, al liqui en $825). Es una herramienta solo para comprar soja argentina.
En la última edición del programa, el gobierno alcanzó a superar la meta de los USD 2.000 millones que se había puesto para la cuarta edición del programa, que tenía un tipo de cambio a 340 pesos. En ese sentido, tomando en cuenta todas las etapas del dólar soja, se alcanzaron los USD 18.566 millones, según estadísticas difundidas por la Bolsa de Cereales en base a datos del Mercado Electrónico Abierto.
Reservas, se buscan
Luego de devaluar 17% al peso el día después de las elecciones PASO y sumar un esquema de dólar soja pocos días después, el Banco Central logró pararse del lado de los compradores en las operaciones diarias del mercado formal mayorista (el Mercado Único y Libre de Cambios, o MULC). La entidad que conduce Miguel Pesce acumula 33 ruedas hábiles consecutivas en las que termina con saldo comprador. Es decir que, tras abastecer a la demanda de importadores y otros compradores, y adquirir las divisas que liquidan los exportadores, el resultado termina siendo una entrada de dólares a las reservas de la entidad.
Pero pese al impulso a las liquidaciones que suponen las medidas cambiarias y el tipo de cambio diferencial para el agro, el monto de esas compras se ha ido achicando. Ayer compró apenas USD 2 millones. El día previo, sólo USD 1 millón (fueron cuatro jornadas seguidas con idéntico resultado).
Ni el dólar post PASO ni el dólar soja alcanzan para que la autoridad monetaria sume montos relevantes a sus arcas. Y eso es porque en el delicado contexto cambiario que enfrenta, el BCRA usa buena parte de las divisas que compra en el mercado mayorista para mantener a raya tipos de cambio financieros, sobre todo el dólar MEP (la oferta que genera el dólar soja, mientras tanto, se encarga por sí sola de mantener abastecido al mercado del contado con liquidación).






