A diez días de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, el Gobierno se concentra en que sus votantes no dejen de ir el domingo 11 de agosto a emitir su sufragio en las PASO, instalada ya como una gran encuesta más que una elección válida. Quiere evitar así que la diferencia entre Mauricio Macri y Alberto Fernández sea tan amplia como para generar ruido en los mercados hasta ahora apaciguados.
«Hagamos oír nuestra voz y vayamos a votar», dijo la gobernadora María Eugenia Vidal, quien más necesita acortar diferencias, ya que no hay segunda vuelta en la provincia. Y además, porque las principales encuestas la sitúan a entre cinco y siete puntos debajo de su rival del Frente de Todos, Axel Kicillof.
Vidal remarcó que «las PASO del 11 de agosto no serán una elección más, porque van a definir «si avanzamos por el camino del esfuerzo, del trabajo, del cuesta pero vale la pena o volvemos al camino del ‘así nomás’, del atajo, de lo trucho».
En un acto en Mar del Plata, la vicepresidente Gabriela Michetti, insistió con el reclamo: «Le pido a la gente que vaya a votar el 11 de agosto, ya que me interesa mucho que sea concebida esta PASO como una elección importante».







