En los últimos días, hubo guiños desde el oficialismo a ese sector que cree que el economista liberal es una alternativa porque considera que el Gobierno ha sido demasiado progresista.
Desde el extenso desfile militar del 9 de julio, hasta el decreto presidencial que ordenó la creación del Servicio Voluntario Cívico en Valores, que generó críticas de sectores de centro porque, según señalan sin demasiados argumentos, se asemejaría al servicio militar obligatorio. Son dos de las medidas que con intención, el Gobierno tomó para dejar en claro que no demoniza a las fuerzas de seguridad.
En las últimas horas, el propio Presidente Mauricio Macri dijo que no se puede «vivir en una Argentina más segura si no cuidamos a los que nos cuidan», al rendir un homenaje agentes de seguridad caídos en cumplimiento del deber. Y además, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich anunció la compra de 100 pistolas Taser, que serán utilizadas a partir de septiembre por la Policía Federal.
Según que encuesta se mire, Espert hoy cosecharía entre 2 y 5 puntos en las elecciones primarias, con lo cual pasaría a la primera vuelta. No es una buena noticia para Juntos para el Cambio, que pelea voto a voto con los Fernández. Pero está claro que, intenta recuperar el electorado de Espert, que fue, en su totalidad, macrista en la victoria del 2015.







