«Toda persona descartada es un hijo de Dios», afirmó el Papa Francisco en la previa de la sesión en el Senado para debatir el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo.
«El Hijo de Dios nació descartado para decirnos que toda persona descartada es un hijo de Dios. Vino al mundo como un niño viene al mundo, débil y frágil, para que podamos acoger nuestras fragilidades con ternura», remarcó el Papa a través de sus redes sociales.






