Alberto Fernández y Luis Lacalle Pou se enfrentaron -otra vez- por el futuro del Mercosur. El presidente de Uruguay ratificó su estrategia diplomática de insistir con tratados de Libre Comercio con China y el Transpacífico, mientras que el argentino cuestionó esa posición e instó a encontrar un mecanismo político que preserve la unidad del bloque.
“No estamos dispuestos a quedarnos quietos. En lo personal y nuestro equipo es avanzar. El que se queda quieto pierde”, advirtió Lacalle Pou al comienzo de las deliberaciones.
A su turno, Alberto Fernández respondió: “La solución no es que cada uno haga la propia. Nos preocupan las decisiones unilaterales con terceros países. Cuando en una sociedad las reglas se incumplen, alguien esta rompiendo”.
No es un hecho inédito que el mandatario argentino y Lacalle Pou se crucen por la continuidad geopolítica y económica del Mercosur. A fines de marzo de 2021, Alberto Fernández y el presidente uruguayo chocaron por primera vez durante una cumbre realizada en Buenos Aires para recordar la creación del Mercosur en 1991. En ese oportunidad, el jefe de Estado argentino estaba solo frente a la posición de Jair Bolsonaro, Miguel Abdo Benítez y Lacalle Pou.
Con diferencias sutiles, Brasil, Paraguay y Uruguay propusieron flexibilizar las normas estructurales del bloque regional para mejorar los intercambios comerciales con los países más poderosos del mundo. El reclamo tenía una causa económica y un resultado geopolítico: el Mercosur se había estancado en su balance de exportación-importación, y China facilitaba su mercado para lograr una mayor influencia en América Latina.
Hace diez años, Brasil compraba el 24 por ciento de las exportaciones uruguayas y China apenas rozaba el 5 por ciento. En 2020, como promedio, Beijing adquirió el 28 por ciento de las exportaciones de Uruguay y Brasil apenas el 14 por ciento.
En este contexto, Lacalle Pou consideró que el Mercosur funcionaba como “un lastre” para Uruguay, y Alberto Fernández lo cruzó con una frase que reveló la crisis estructural que aún hoy atraviesa el bloque regional.
“Una carga es algo que hace que a uno lo tiren de un barco y lo más fácil es bajarse del barco si es que esa carga pesa. Terminemos con esas ideas que ayudan tan poco a la unidad. No queremos ser lastre de nadie, si somos un lastre, que tomen otro barco”, señaló el presidente cuando la pandemia ya había afectado la economía global.






