jueves, 4 junio, 2026

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El 1 de enero de 2021, consumado el Brexit, marcará el fin a la libertad de movimiento entre ciudadanos del Reino Unido y la Unión Europea (UE). A partir de ese día Londres pondrá en marcha la mayor reforma migratoria de su historia.

En principio , los ciudadanos de la UE seguirán excentos de la necesidad de visado previo sin embargo, como cualquier otro visitante, deberán solicitar un «permiso de viaje», cuyo funcionamiento pleno se prevé para 2025. Un documento del Ministerio del Interior publicado este lunes indica: “Todo aquel que desee viajar al Reino Unido (salvo los ciudadanos británicos e irlandeses) deberá solicitar un permiso previo para facilitar el acceso de viajeros ‘legítimos’ y mantener alejada de las fronteras del país cualquier posible amenaza».

El nuevo proyecto, desarrollado por el ministerio del Interior a cargo de Priti Patel, no afecta solo a los ciudadanos de la UE. De acuerdo al texto, el Gobierno británico podrá rechazar la entrada de aquellos que hayan sido condenados en sus países a cualquier pena por encima de un año de prisión, aunque ya hayan cumplido la condena.

Asimismo hace énfasis en premiar el talento a la hora de permitir la entrada al país y responder a las demandas de trabajo más urgentes, y coloca a los ciudadanos de la UE en la misma bolsa que a los de otros países Tampoco se podrá cambiar, como se hacía hasta ahora, que se ingresaba al Reino Unido como turista o empleado temporario y estando allí se modificaba el estatus a una condición de trabajo o estudios estables.

La vía de entrada al mercado laboral británico será a través de un sistema de puntos, similar al que se utiliza en Australia y en el cual el primer ministro Johnson se inspitó. Se requerirán 70 puntos, que se irán sumando a partir de unas condiciones o cualidades determinadas. Tres de ellas ―las que suman los tres primeros puntos― serán innegociables: una oferta de trabajo previa por parte de una empresa (20 puntos); un nivel mínimo de cualificación académica o profesional (10 puntos) y un nivel intermedio de inglés (10 puntos). También se podrán acumular puntos en base a titulaciones académicas o el salario ofrecido.

Los ciudadanos de la UE que ingresen al país o ya residan en el Reino Unido antes del 31 de diciembre pueden acogerse al EU Settlement Scheme, que preserva los derechos de los que gozaban hasta ahora.

La salud pública y los servicios de asistencia social británicos dependen de la mano de obra de terceros países, especialmente europeos, por lo que el Gobierno dispuso en el nuevo sistema un Visado de Salud y Cuidados Sociales para aquellos trabajadores que hayan recibido una oferta de empleo por parte del NHS (Servicio Nacional de Salud) o de alguna empresa de asistencia sanitaria o social subcontratada por esa entidad.

Para los extranjerosque egresen de una universidad británica en cursos de grado o máster, se les permitirá permanecer hasta dos años en el país. Quienes lo hagan de un doctorado, hasta tres años. Es una postura clara de que post Brexit, el Reino Unido de la Gran Bretana e Irlanda del Norte apuesta a la caza de talento, en un plan de inmigración selectiva.

“Ahora que ya hemos abandonado la Unión Europea, podemos liberar todo el potencial pleno de este país y desarrollar los cambios que permitan recuperar la confianza en nuestro sistema de inmigración y lograr un sistema más justo, firme y basado en el talento a partir del próximo 1 de enero”, anunció la ministra Patel, hija de refugiados indios.