“Conmigo la grieta se terminó para siempre y la venganza también», dijo entusiasmado el candidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández. Dijo que su postulación tuvo una «prueba de clasificación» en las PASO y que ahora el kirchnerismo quedó «cómodo» para «salir primero» en octubre.
Como contracara, en el bunker macrista sólo hay cautela y caras largas. Se esperaba una diferencia a favor de los Fernández, pero mucho más ajustada. La diferencia sería demasiado peligrosa como para que la estabilidad económica no corra peligro. De todas formas, hay que esperar los resultados para saber exactamente el grado de daño que sufrirá el Gobierno, y si reacciona de cara a octubre.






