martes, 2 junio, 2026

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Durante la Segunda Guerra Mundial, Finlandia resistió la invasión de la Unión Soviética que quería seguir extendiendo sus dominios hacia el oeste, luego de ocupar los países bálticos. Esa acción soviética la llevó a librar dos batallas: la «guerra de Invierno» (1939-1940) y la guerra de «Continuación» (1941-1944).

El temor a la intención soviética de anexar al país a su Federación estuvo siempre presente en los sucesivos gobiernos finlandeses y revivió con la Guerra Fría, durante la cual Finlandia se mantuvo prescindente. La «cortina de acero» finalmente ubicó al país del lado occidental y aunque no pertenece a la OTAN, están alineados con ella.

Durante la guerra fría y aún luego del desmembramiento de la URSS, en Finlandia siempre temieron una invasión soviética primero, rusa después por lo que nunca dejaron de alistarse para enfrentarla en caso de que ocurriese.

Es así como, desde la Guerra Fría, no sólo viene preparándose militarmente (el servicio militar es obligatorio) sino que, también, acopiaron material médico, alimentos, agua, petróleo, semillas, etc. en distintos puntos secretos del país – normalmente cerca de hospitales – para responder con eficacia a las necesidades de una guerra.

Ante la pandemia provocada por el Covid-19 y por la escasez de insumos como barbijos y respiradores a nivel mundial, el gobierno finés a decidido echar mano a esas reservas, en lo que es una medida histórica ya que es la primera vez que se recurre a ellos desde que fueron creados. De esa forma Finlandia asegura el abastecimiento de elementos esenciales como barbijos, guantes y respiradores a sus más de cinco millones de habitantes.

El Centro Nacional de Abastecimiento de Emergencia se define en su página web como que «existe para ayudar a construir y mantener la resiliencia de la sociedad y la economía finlandesas». Su presupuesto de aproximadamente 1.200 millones de euros se financia principalmente con los impuestos a la energía.

Hasta el momento cinco hospitales universitarios cuentan con materiales provenientes de esto centros de acopio cuyas ubicaciones son secretas por formar parte de la red de seguridad nacional.

Finlandia nuevamente es un ejemplo a nivel mundial de cómo manejar la cosa pública en favor de los ciudadanos.