La discusión es de fondo y es entre Cristina Kirchner y Alberto Fernández. Y es hasta donde el Presidente acompañará el plan de su vicepresidenta para anular las causas, por presunta corrupción, que involucran a sus ex funcionarios, aliados políticos y a ella misma.
«En la Argentina no hay presos políticos, hay detenciones arbitrarias», dijo esta semana el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Repitió el discurso de Alberto Fernández, pero desató la discusión interna que viene en esta peculiar coalición de gobierno.
«Me duele que quieran minimizar la situación de los detenidos por razones políticas. Es algo triste y molesto», contestó la referente de Madres de Plaza de Mayo línea fundadora, Nora Cortiñas, al comentar las declaraciones del jefe de Gabinete. Otros, como el ex ministro Julio De Vido, en prisión domiciliaria, fueron más contundentes.
