«En municipios muy pequeños se recibieron 450 dosis porque así venía el packaging mínimo. Eso cambió y se pudo fraccionar en menos cajas. Al principio, a todos les tuvimos que entregar una base de 450 tratamientos. Esa cantidad de vacunas, en una ciudad chica, excedía en mucho la cantidad de trabajadores de la salud. En esos municipios siguieron con un criterio de grupos priorizados, vacunando residenciales, bomberos, policías, personal que ya está contemplado en los grupos de riesgo y también personal estratégico», explicó el ministro de Salud bonaerense para justificar que en ese municipio se vacunaron personas que no eran de riesgo y se eligieron de manera discrecional.
Y añadió: «Se ha vacunado con el exceso de vacunas a nueve personas que tenían la posibilidad de recibir la vacuna, si no había que descartar la quinta dosis. La alternativa era tirar la vacuna, que nadie lo quiere, es más, hemos dado una orden expresa para que eso no suceda. Fueron nueve casos de estas características, que son trabajadores del municipio, no son ni militantes políticos -que podían llegar a serlo concomitantemente- pero en su calidad de militantes, sino en su calidad de trabajadores del municipio».







