El dirigente social Juan Grabois afirmó que no está «ni enojado ni caliente» con la marcha multitudinaria que el sábado pasado respaldó al presidente Mauricio Macri, pero sostuvo que se trató de gente «muy movilizada con un sentimiento gorila, muy viejo y muy dañino para la Argentina», formada por «una generación un poco fanfarrona de gente que mira por arriba del hombro».
«Si Grabois piensa eso, lo que hace es generar esta lógica que ha tenido el kirchnerismo, que es los unos y los otros, los amigos y los enemigos, los buenos y los malos, los argentinos que deben ser reconocidos como tales y los que no», le contestó la ministra de Seguridad , Patricia Bullrich.
El ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro fue contundente: «Estamos a favor de que la gente se manifieste, sin molestar a nadie, tanto si nos apoyan como si nos critican. Realmente no entiendo que haya gente que se pueda haber molestado por lo que pasó el sábado, porque fue algo pacífico, en un fin de semana a la tarde, donde hay poca gente en las calles. Fue una gran demostración de ciudadanía, por eso no puedo entender que haya alguien a quien le moleste. Y mucho menos a un chico bien que cree que tiene el monopolio de la calle y se hace el popular tratando de comerse las ‘s'».







