Mangayamma Yaramati, tras un parto con cesárea, se convirtió el jueves en la mujer de más edad en dar a luz. La evolución del embarazo fue monitoreado por un equipo médico de una clínica de Guntur, desde el mismo momento de la fertilización in vitro. E. Raja Rao, el octogenario esposo de la novel madre tuvo que ser intrenado horas despúes por una embolia súbita.
Los esposos, juntos desde 1962, intentaron tener descendencia durante todo este tiempo sin lograrlo, lo que los llevó al ostracismo dentro de su comundad en Gutur, uno de lo diez municipios más poblados de India. Decididos a modificar esta situación recurrieon a la fertilización de un óvulo de una donante con esperma del esposo.
“Estamos increíblemente felices. Después de 54 años, Dios ha contestado a mis plegarias”, declaró el padre. Cuando le preguntaron por el futuro de las gemelas teniendo en cuenta la edad de los padres, Raja Rao contestó que “nada está en nuestras manos. Lo que tenga que pasar pasará. Está en manos de Dios”.
Este es un nuevo caso que reaviva la discusión entre médicos y científicos sobre los límites de la ciencia y cuándo ésta debe imponerse límites.







