lunes, 17 agosto, 2026

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La Fundación Libertad y Progreso proyectó una inflación del 1,8% para agosto y atribuyó la aceleración de julio principalmente a factores estacionales relacionados con las vacaciones de invierno. También espera registros inferiores al 2% durante los próximos meses.

La inflación de agosto podría volver a ubicarse por debajo del 2% mensual, luego del 2,1% registrado en julio. Así lo estimó la Fundación Libertad y Progreso, que proyectó un Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 1,8% para el octavo mes de 2026.

Según el análisis de la entidad, el repunte registrado durante julio estuvo relacionado principalmente con factores estacionales vinculados con las vacaciones de invierno, cuando aumentaron el consumo y la demanda de servicios relacionados con turismo, recreación, transporte, hoteles y restaurantes.

“Esto indicaría que buena parte del aumento registrado en julio respondió a factores estacionales. Además, estimamos que durante los meses restantes del año la inflación también podría mantenerse por debajo del 2% mensual”, sostuvo la Fundación.

📉 Proyectan una inflación del 1,8% para agosto

El nowcast elaborado por Libertad y Progreso anticipa actualmente una inflación del 1,8% para agosto.

De confirmarse, el IPC volvería a perforar el 2% después de la aceleración observada en julio.

La entidad también proyecta que la desaceleración podría continuar durante el resto del segundo semestre.

“De cara al futuro, esperamos volver a transitar el sendero desinflacionario en el que nos habíamos embarcado”, señaló el informe.

Según la Fundación, con los fundamentos fiscales en línea y la contención de la base monetaria, la inflación debería mantener una tendencia descendente en el mediano y largo plazo.

🥘 Alimentos podrían ayudar a desacelerar la inflación

Uno de los factores que explicaría el menor IPC de agosto sería una reducción de la incidencia de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, una de las divisiones con mayor peso dentro de la canasta utilizada para medir la inflación.

A esto se sumaría la desaparición progresiva del efecto estacional generado durante las vacaciones de invierno.

La Fundación destacó particularmente el comportamiento de Recreación y Cultura, uno de los rubros que experimentaron aumentos durante julio por el incremento de la demanda.

Con la finalización del período vacacional, esa presión debería perder fuerza durante agosto.

❄️ Por qué la inflación de julio subió al 2,1%

El IPC de julio registró una variación del 2,1%, por encima del 1,9% del mes anterior.

Para el economista de Libertad y Progreso Julián Neufeld, es necesario separar las razones del incremento entre factores estacionales y estructurales.

Respecto del primer grupo, sostuvo que los productos y servicios relacionados con el turismo y las actividades recreativas registraron aumentos importantes como consecuencia de la mayor demanda durante las vacaciones de invierno.

Los bienes y servicios estacionales aumentaron 4,5% durante julio y tuvieron una incidencia de 0,41 puntos porcentuales sobre el índice general.

🏨 Turismo, recreación y vacaciones impulsaron los precios

El incremento del consumo durante el receso invernal tuvo especial impacto sobre determinadas actividades.

Los gastos relacionados con entretenimiento, transporte, hoteles, restaurantes y actividades recreativas suelen aumentar durante julio debido a la mayor movilidad de las familias.

Ese comportamiento también genera una presión temporal sobre los precios.

El director ejecutivo de Libertad y Progreso, Aldo Abram, explicó que los relevamientos realizados por la institución también habían registrado una inflación cercana al 2,1% hacia finales de julio.

Sin embargo, destacó que durante la última semana del mes ya comenzaron a observar una desaceleración.

“La buena noticia es que se confirma que este aumento fue principalmente estacional”, señaló.

💵 El dólar también tuvo impacto sobre los alimentos

El informe identificó un segundo elemento detrás de la aceleración de julio: la evolución del tipo de cambio.

Según Neufeld, la depreciación del dólar mayorista entre mayo y julio rondó el 6%, lo que habría generado cierto traslado hacia los precios de los bienes transables.

Ese fenómeno, conocido como pass through, habría tenido especial impacto sobre alimentos y bebidas debido al elevado peso que este rubro tiene dentro del IPC.

Sin embargo, la Fundación considera que este movimiento no representa necesariamente un cambio estructural en la dinámica inflacionaria.

📊 La inflación núcleo fue del 1,8%

Otro indicador utilizado para respaldar esa interpretación es la inflación núcleo, que intenta medir el comportamiento de los precios excluyendo componentes regulados y estacionales.

Durante julio, la inflación núcleo fue del 1,8%, frente al 1,6% registrado durante el mes anterior.

Para Libertad y Progreso, la diferencia entre el IPC general y el núcleo permite observar el peso que tuvieron los factores estacionales durante el mes.

“Vemos un rebote motivado por factores transitorios, más no relacionados con la dinámica de precios interna de la economía”, explicó Neufeld.

💡 Las tarifas también empujaron el IPC de julio

Además de las vacaciones y los alimentos, los aumentos en las tarifas de servicios públicos contribuyeron a que la inflación de julio terminara por encima del 2%.

Abram señaló que este componente también debe ser tenido en cuenta para comprender el resultado mensual.

Sin embargo, los relevamientos de precios realizados durante las primeras semanas de agosto mostrarían una moderación respecto del comportamiento observado durante buena parte de julio.

📈 Las primeras semanas de agosto muestran una desaceleración

El economista jefe de Libertad y Progreso, Diego Piccardo, sostuvo que los primeros datos disponibles de agosto presentan señales favorables.

“La inflación muestra señales alentadoras en las primeras semanas de agosto”, afirmó.

Según Piccardo, esa evolución fortalece la hipótesis de que el salto de julio estuvo explicado fundamentalmente por las vacaciones de invierno y no por una aceleración generalizada y persistente de los precios.

Para demostrarlo, comparó el comportamiento de dos divisiones particularmente sensibles al período vacacional.

Restaurantes y hoteles, junto con Recreación y Cultura, aportaron conjuntamente 0,44 puntos porcentuales a la inflación de junio y 0,64 puntos durante julio.

La diferencia fue de aproximadamente 0,2 puntos porcentuales, prácticamente la misma magnitud en la que se aceleró el IPC general entre ambos meses.

🔎 ¿La inflación de julio marcó un cambio de tendencia?

Para los economistas de Libertad y Progreso, por ahora la respuesta es negativa.

La interpretación de la Fundación es que el 2,1% de julio representó un incremento transitorio asociado principalmente con factores estacionales, y no el comienzo de un nuevo proceso de aceleración.

El dato oficial de agosto será clave para comprobar esa hipótesis.

Si la inflación se acerca al 1,8% proyectado, el IPC volvería a ubicarse por debajo del 2% y reforzaría la expectativa de continuidad del proceso de desaceleración durante los últimos meses de 2026.

La Fundación proyecta, además, que la inflación mensual podría permanecer debajo del 2% durante lo que resta del año, aunque esa evolución dependerá también del comportamiento del dólar, los alimentos, las tarifas y los demás precios regulados. 📉