Un incendio destruyó parte de la catedral de estilo neogótico de Santa Isabel, ubicada en Malabó, capital de Guinea Ecuatorial. El templo era una muestra de la arquitectura colonial española en África.
La construcción de la catedral empezó en 1897 con donaciones de feligreses, compañías comerciales y del Gobierno de España. El diseño del edificio, que se inauguró en 1916, fue obra de Luis Sagarra, con supervisión del arquitecto español Antonio Gaudí.
El fuego, aparentemente producto de los trabajos de rehabilitación que se estaban efectuando, al igual que con Notre Dame, ocasionó graves daños en el interior del edificio, arrasó la cubierta del templo neogótico y causó el desplome de parte del techo.






