El Apache abandonó alpose mesurada consumado el triunfo de Central ante Newell’s en el Gigante de Arroyito: “Vamos por el buen camino”
El pitazo final que hizo explotar al Gigante de Arroyito provocó una reacción impropia de un Carlos Tevez que se había mostrado mesurado en sus primeros partidos al frente del Canalla: el DT del equipo ganador del clásico entre Rosario Central y Newell’s (1-0, gol de Alejo Véliz) se fundió en un abrazo interminable con su cuerpo técnico, mientras los fanáticos deliraban en las tribunas, y alzó su puño en señal de victoria ante la gente.
El desenfreno del entrenador continuó al encontrarse cara a cara con sus dirigidos; desencajado, tomó del rostro a Walter Montoya, que debió ser reemplazado en el complemento por una torcedura de tobillo, y felicitó uno por uno a los jugadores en la boca del vestuario. Sin embargo, y en consonancia con sus declaraciones en la previa del pleito, el oriundo de Fuerte Apache le bajó la espuma a los festejos en la conferencia de prensa: “Estaba confiado porque venimos trabajando bien, pero tenemos que seguir. Esto fue un envión, pero no nos podemos quedar solamente con estos tres puntos”.
El Apache, que consiguió su segundo triunfo en cinco encuentros al mando de la Academia, brindó un panorama optimista de cara al futuro y valoró el trabajo realizado por el cuerpo técnico que encabeza en tan solo un mes: “Vamos por el buen camino, porque cada vez entendemos mejor cómo tenemos que jugar”.
* La mirada del Apache sobre el clásico
OTRAS DECLARACIONES DE CARLOS TEVEZ
El estilo que busca pregonar
“Somos un equipo muy pragmático, cuando no nos salieron las cosas, había un plan B. Los muchachos se están convenciendo y estamos armando una base sólida para pelear cosas importantes. Ya se palpa que hay otra cara y tienen otro físico”.
La clave para la victoria
“La principal virtud fue saber cambiar a tiempo. Planteamos un partido y, en los primeros minutos, no lo vimos claro. Los chicos confiaron en todo momento y eso modificó todo”.
El rol de los hinchas
“Me recibí de técnico cuando agarré Central, porque es algo hermoso estar acá. Creo que no me equivoqué: la gente, la pasión… con todo eso, el premio es todavía mayor. Tengo una satisfacción enorme. Se paraliza la ciudad. Tengo muy claro lo que quieren acá y hay que transmitirles a los jugadores dónde están parados”.
El cruce aparte con Sanguinetti
“Vamos a jugar muchos clásicos de ahora en adelante. No me gustaría que un colega hablase de mí, pero son cosas del partido”.
La importancia de su figura dentro del club
“Ganamos bien. Desde el primer día dije que el escudo está primero, no mi nombre. La institución es lo más importante y el objetivo es llevarla a lo más alto”.






