La Organización Mundial de la Salud le ha quitado el estatus de «país libre de sarampión» al Reino Unido, Albania, Grecia y República Checa en 2018 y advierte sobre el incremento de los casos que llegan a 90.000 en el primer semestre de 2019.
Si bien hace recaer la responsabilidad en los deficitarios sistemas de salud de los países de Europa del Este, también hace un alerta por el impacto de las teorías antivacunas y las noticias falsas en Europa Occidental.
El sarampión es una enfermedad infecto-contagiosa prevenible con vacunación que puede dejar grandes secuelas incluso, producir la muerte.
La mayor preocupación de la OMS es que el virus ha vuelto a circular de forma autóctona en el continente y es la primera vez que ocurre desde el año 2012.






