La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el aire contaminado mata aproximadamente a siete millones de personas en todo el mundo cada año.
Los datos también muestran que 9 de cada 10 personas en el planeta respiran aire que excede los límites recomendados por la OMS para niveles de contaminantes.
Sin embargo, la pandemia mundial de covid-19 mostró la rapidez con que fue posible limpiar el aire en las ciudades mediante la reducción del tráfico. Según la Agencia Internacional de Energía, la actividad media mundial en nuestras carreteras cayó casi un 50% en comparación con 2019.
En un corto espacio de tiempo, las áreas urbanas registraron reducciones masivas en una variedad de contaminantes asociados con los motores de combustión interna.






