El sector de la sanidad lleva un conflicto en cadena mientras los prestadores dicen que no pueden dar un aumento del 45% que reclama el gremio de la Sanidad, que lidera Héctor Daer, las prepagas, que son financiadoras (y muchas veces, también prestadoras), afirman que tienen “trabados” los aumentos y por eso acudieron a la Justicia para lograr que se recompongan sus márgenes.
Ayer venció la conciliación obligatoria que dictó el Ministerio de Trabajo y el sindicato que representa a los trabajadores de la salud confirmó que este viernes realizarán paros de cuatro horas por turno en las clínicas y sanatorios privados.
“Los empresarios tienen la obligación de pagarnos lo que corresponde y si no tienen recursos que los vayan a buscar”, señala la carta que firman Daer y Carlos West Ocampo.
El comunicado de la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS) explica lo que está pasando: “Los prestadores de salud no podemos garantizar la pretendida actualización de los salarios de alrededor del 45% porque las Obras Sociales y las empresas de Medicina Prepaga no trasladan los recursos suficientes para poder afrontar ese porcentaje”.
Y continua: “Nuestros ingresos -que en definitiva son los recursos de los trabajadores- están estipulados por los aranceles que definen los financiadores (Obras Sociales, empresas de Medicina Prepaga, PAMI). Y si los financiadores no actualizan los aranceles que pagan, nuestros ingresos pierden día a día frente a los costos en alza”.






