Con el objetivo de controlar el avance de la pandemia de coronavirus, Japón desarrolló un concepto denominado las «tres C», cuyo nombre surge de las situaciones que representan un gran riesgo de contagio: closed spaces (espacios cerrados), crowded places (lugares con mucha gente) y close-contact settings (situaciones con contactos cercanos).
El Gobierno japonés le pidió a la ciudadanía que evitara las «tres C» y, de esa manera, el concepto se hizo popular y llevó a Japón a reducir la cantidad de casos nuevos diarios a niveles cercanos al 0.5 por 100.000 personas.
Posteriormente, el concepto se amplió a «tres C Plus» para incluir comportamientos como hablar en voz alta y cantar.






