Las conversaciones comenzaron después de las PASO, cuando Roberto Lavagna estaba en campaña presidencial por Consenso Federal, y se intensificaron en los últimos días. A través de su hijo Marco Lavagna, el presidente electo Alberto Fernández le hizo saber que lo quiere cerca para la gestión que está por comenzar. “Está cansado, pero quiere hacer un aporte”, coinciden lavagnistas y albertistas.
En ese marco de persuasión se encontraron Fernández y el ex ministro de Economía de Néstor Kirchner la semana pasada. Alberto quiere convencerlo de que ocupe un lugar en su gabinete “aunque sea durante el primer año” , o el tiempo necesario para encaminar la economía. Y Lavagna está a punto de aceptar una oferta a su medida.






