La cascara de huevo y algunos elementos químicos son el arma con el que una organización ambientalista pretende disminuir la contaminación del río Santiago, uno de los más importantes, pero también contaminado, de México.
La organización H2O realiza una campaña de recolección de cascaras de huevo en todo el estado de Jalisco con la meta de recabar al menos cuatro toneladas de ese material orgánico capaz de limpiar el agua de contaminantes como el plomo y el mercurio, según explicó a EFE Bernardo Galán, delegado en Jalisco de esta organización civil.
El cascarón junto con el óxido de magnesio y el óxido de calcio forman una mezcla que penetra en la tierra cercana al afluente y ayuda a eliminar tanto los restos de heces fecales como los metales pesados.
El activista aseguró que se puede absorber hasta 70 % de la materia orgánica y hasta el 20 % los metales pesados y sus contaminantes.






