Llega finalmente el estreno de la esperada segunda temporada de Bridgerton, la exitosa serie de Netflix.
El público volverá a fascinarse con los grandes escenarios y vestuarios de los años de la regencia en el Reino Unido, pero en lugar del amor entre Daphne (Phoebe Dynevor) y el duque de Hastings (Regé-Jean Page, quien no regresa en los nuevos capítulos), esta vez la tensión dramática estará puesta en un triángulo amoroso.
Desde el viernes 25 de marzo, esta serie notable —el primer resultado de un acuerdo comercial de largo plazo entre la plataforma y la creadora de Grey’s Anatomy, Scandal e Inventing Anna, Shonda Rhimes— presentará los desvelos del vizconde Anthony (Jonathan Bailey), quien tiene la voluntad de serenarse, madurar y encontrar esposa, aunque sus sentimientos no lo acompañan.
El fondo de esta historia estrenada a finales de 2020 es la vida de la familia Bridgerton, formada por Lady Violet (Ruth Gemmell), vizcondesa y viuda de Bridgerton, y sus ocho hijos: los varones Anthony, Benedict (Luke Thompson), Colin (Luke Newton) y Gregory (Will Tilston), y las mujeres Daphne, Eloise (Claudia Jessie), Francesca (Ruby Stokes) y Hyacinth (Florence Hunt). Ellos llevan al público por los salones de baile de Mayfair, el exclusivo barrio londinense, y los palacios de Park Lane, con sus formalismos sociales y sus juegos de poder.
La segunda temporada abordará también las idas y vueltas de los Featherington, que deben darle la bienvenida al nuevo heredero de la familia, y la historia de Penelope (Nicola Coughlan), uno de los personajes más interesantes de la serie, quien conserva la información de los allegados para publicarlos en un periódico a manera de chisme.





