El comandante de la Base Esperanza, Norman Walter Nahueltripay contó que «como hasta fines de febrero se recibieron buques turísticos, el Ministerio de Defensa implementó un exigente protocolo en el que dispuso la obligación de presentar declaraciones juradas de sanidad marítima bajo la absoluta responsabilidad de los médicos y capitanes de las distintas embarcaciones».
Y agregó, según declaraciones al portal Infobae que «además se limitaron al máximo las medidas de contacto social con el personal ajeno a la dotación. Como en otros lugares, se maximizaron las medidas de higiene personal y en los espacios comunes para minimizar cualquier posible contaminación».





