El Consejo Europeo decidió, este jueves, prolongar un año más las sanciones contra Venezuela «a raíz de la continuada crisis política, económica, social y humanitaria». La medida incluye el embargo a la venta de armas y equipos de represión, así como el congelamiento de eventuales activos de 36 funcionarios a quienes la UE responsabiliza por violaciones de derechos humanos o «ataques a la democracia y el estado de derecho».
Nicolás Maduro repudió l decisión de la Unión Europea, a la que consideró que «se quedó pegada a la cola de Donald Trump». Durante su declaración en el palacio de Miraflores a través del canal estatal Venezolana de Televisión, dijo sentirse «triste e indignado».
A pesar de las sanciones, Maduro invitó a los europeos a acompañar a los venezolanos en las elecciones legislativas del 6 de diciembre, invitación que la UE rechazó por no existir condiciones de libertad, justicia y transparencia en los comicios.






