miércoles, 27 mayo, 2026

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Sophie Pétronin llegó el viernes a la capital francesa tras ser liberada en Malí luego de permanecer secuestrada cuatro años por las milicias yihadistas. Para recibirla, al pie de la escalerilla del avión se encontraban familiares de Pétronin y el presidente francés, Emmanuel Macron.

Pétronin contó que durante su cautiverio fue trasladada de un campamento a otro por sus captores y, en cada parada, cumplía la promesa que le había hecho a su nieto: recogía pequeñas piedras del desierto para su acuario. “Iré a Francia y a Suiza y luego volveré a ver un poco qué pasa por aquí”, dijo Pétronin el jueves por la noche a los periodistas en Bamako, capital de Malí, dejando clara su intención de regresar a Gao.

La ex rehén, de 75 años, reside en la ciudad de Gao desde 2001 donde puso en marcha una asociación de ayuda a lo niños con malnutrición. “Voy a rezar por Malí, pedir las bendiciones y la misericordia de Alá porque soy musulmana. Vosotros me llamáis Sophie, pero es a Mariam a quien tenéis delante”, declaró sin precisar si ya era musulmana con anterioridad o se había convertido durante su cautiverio.

Por su parte, el Departamento Federal de Asuntos Exteriores del Gobierno suizo informó mediante un comunicado que una rehén de esa nacionalidad fue asesinada hace aproximadamente un mes por sus captores en Malí. “Con gran tristeza he tenido conocimiento de la muerte de nuestra conciudadana”, aseguró el consejero federal Ignazio Cassis.

La información fue proporcionada al gobierno suizo por su par francés, que a su vez tomaron conocimiento del hecho por declaraciones de Sophie Pétronin, liberada el pasado jueves. La ciudadana suiza presuntamente asesinada -no se facilitó su nombre- estaba en poder del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), el mismo que había secuestrado a Pétronin.

Las autoridades helvéticas aseguran que harán todo lo posible por conocer las circunstancias exactas de “la ejecución” de su ciudadana, así como el lugar exacto donde se encuentra el cuerpo de la víctima para intentar la repatriación del cadáver.