Este viernes un avión de Qantas Airways despegará de Nueva York con destino a Sidney, en el que será el vuelo sin escalas más largo de la historia. El Boeing 787-9 Dreamliner recorrerá más de 16.000 kilómetros y 15 usos horarios en alrededor de 20 horas.
Entre los tripulantes habrá científicos e investigadores que valorarán el comportamiento de la tripulación y de los pasajeros. Los investigadores analizarán la actividad cerebral del los pilotos y su capacidad de mantener el estado de alerta. También monitorearán la comida, el sueño y la actividad de varias decenas de viajeros con el fin de ver cómo los humanos aguantan la prueba.
Una vez que el avión de Qantas complete el recorrido y aterrice en Sidney, relegará al segundo lugar de los vuelos largos sin escalas al que une Singapur con Nueva York, de 19 horas.






