El presidente norteamericano, Donald Trumo, emitió una orden ejecutiva por la cual autoriza sanciones económicas y restricciones de visados de viajes contra los funcionarios de la Corte Penal Internacional (CPI) directamente relacionados con investigaciones sobre los efectivos del Ejército de Estados Unidos y agentes de la inteligencia por posibles crímenes de guerra.
A través de la jefa de prensa, Kayleigh McEnany, la Casa Blanca señaló que «las acciones de la Corte Penal Internacional son un ataque a los derechos de los estadounidenses y amenazan con socavar nuestra soberanía nacional».
Estados Unidos nunca integró la CPI. Bill Clinton, firmó la entrada a la Corte un día antes de finalizar su mandato, pero su sucesor, George W. Bush retiró la firma del estatuto. Y al no ser firmantes del Estatuto de Roma, la Casa Blanca considera a las acciones de la CPI un ataque,
La medida tomada por Trump, que también implica el bloqueo de propiedades que estos funcionarios puedan tener bajo jurisdicción estadounidense, coincide con la decisión de la Corte de autorizar una indagación formal por presuntos crímenes de guerra cometidos en Afganistán, en los que quedarían incluidas también las tropas de Estados Unidos.
“El CPI se creó para que rindiesen cuentas criminales de guerra, pero en la práctica ha supuesto una burocracia internacional ineficaz que ataca y amenaza al personal de Estados Unidos, así como al de nuestros socios y aliados”, sentenció la portavoz de Trump.






