La actriz había presentado en 2010 un certificado médico para no hacer la función teatral que protagonizaba, debido a que padecía de un cuadro febril. Pero los dueños del teatro Verdi de Pordenone, al norte de Italia, decidieron iniciar acciones legales al ver las fotos de Mutti, en una cena benéfica con el presidente ruso, Vladimir Putin, en San Petersburgo.
Hace unos días, el Tribunal Supremo italiano confirmó que la actriz deberá pagarle 30 mil euros como compensación al teatro, o cumplir 5 meses de prisión.