De cara a la nueva etapa electoral, Patricia Bullrich avanzará mañana con otro gesto que apuntará a mostrar la “fortaleza” interna de Juntos por el Cambio: se reunirá con Horacio Rodríguez Larreta en un café del barrio de Palermo.
Del encuentro, confirmado por operadores de ambos sectores, participarán también el compañero de fórmula de Bullrich, Luis Petri, y quien acompañó a Larreta, Gerardo Morales. Se trata de la primera señal de la candidata presidencial de JxC dirigida al electorado para demostrar que se terminaron las peleas entre ellos y que el plan es avanzar de manera unificada para tratar de ganar los comicios generales del 22 de octubre.
Bullrich admitió que el fuerte enfrentamiento interno afectó electoralmente al espacio: “Nos hizo mucho daño, pero más daño nos hubiera hecho si JxC era un cambio sin cambio. Entonces hoy tenemos una gran oportunidad de ganar las elecciones nacionales”, analizó.
No está claro todavía si Bullrich integrará a la campaña electoral a los equipos de sus rivales internos o si tomará en cuenta las propuestas de gobierno que diseñaron las fundaciones que pertenecen a los partidos de JxC. En el larretismo esperan que la postulante presidencial modere antes su discurso: “No vamos a sumarnos para militar la consigna ‘si no es todo, es nada’”,
Bullrich se impuso en las PASO ante Larreta por más de 5 puntos, pero el escenario electoral que quedó definido muestra una división en tres tercios: primero se ubicó Javier Milei, con el 30,8% de los votos, luego Juntos por el Cambio, con 28%, y Unión por la Patria quedó tercero, con 26,7%.
Una de las pocas voces autocríticas que se escucharon en estas últimas horas fue la de Rogelio Frigerio, que este domingo ganó en la interna opositora en Entre Ríos: criticó la campaña nacional de JxC al asegurar que “le faltó empatizar con lo que le está pasando a la sociedad”. Agregó que “la gente votó con bronca, está frustrada con la política y los políticos no pueden estar en otra sintonía y festejando”. “Mucha gente la vio (a la campaña) como una pelea de espacio de poder”, señaló.
Para la ex ministra de Seguridad, el desafío es cómo captar los votos moderados de Larreta para crecer, aunque en la primera reunión que mantuvo este lunes para analizar los resultados de las primarias, Bullrich y su equipo resolvieron salir a buscar al votante de Juntos por el Cambio que no participó de las PASO: les preocupa el retroceso de Juntos por el Cambio en cantidad de votos a nivel nacional, rubro en el ahora obtuvo 1,5 millones de votos menos que en las PASO de 2019.
De todas formas, en el encuentro bullrichista no se mostraron dispuestos a seducir al electorado de centro: “Estas PASO demostraron justamente que ese votante no existe. Todo el electorado se corrió a la derecha”, afirmó a Infobae un operador de “los halcones”. Por eso Bullrich no quiere sobreactuar ningún gesto de moderación que la desperfile ante sus votantes, por más que necesite de sumar apoyos de los independientes que apoyaron a Larreta o a peronistas disidentes como Juan Schiaretti.
Por eso una de las decisiones es no buscar reuniones o fotos con otros dirigentes de Juntos por el Cambio que no sean Larreta y Morales. Las heridas del bullrichismo siguen abiertas, por ejemplo, con Elisa Carrió, fundadora de la Coalición Cívica, quien había vinculado a la flamante ganadora de las PASO de JxC y a Mauricio Macri con la idea de “ajustar y reprimir” si ganaban las elecciones.






