Falta mucho por ver todavía en la Argentina. Octubre está lejos, falta toda una campaña política en el medio, pero los rumores sobre los posibles acompañantes de Alberto Fernández, si se confirman los resultados de las PASO, son datos clave para leer lo que viene.
El albertismo no es un territorio plagado de dirigentes propios. Los leales de Fernández en los últimos años de exilio del kirchnerismo, son pocos: Santiago Cafiero y su vocero Juan Pablo Biondi, sobre todo. En el detrás de escena, están los peronistas expulsados del mundo de CFK, como el ex ministro de Salud, Ginés González García, o el ex embajador en Estados Unidos y Portugal, Jorge Argüello.
Por eso es que las dudas sobre el reparto de poder con Cristina o la posibilidad de un gobierno bifronte, se verá más nítida cuando Alberto Fernández arme su gabinete de ministros. Si hay reparto, y CFK se queda con áreas sensibles como el ministro de Justicia, la AFI y el ministerio de «Cultura y Comunicación», del que ya se habla en el Instituto Patria, el gobierno llevará la impronta del kirchnerismo duro. Si Alberto logra, como dicen los suyos, mantener la independencia de designaciones libres de camporistas, significaría que hay razones para vislumbrar el nacimiento del albertismo como tal, dentro del peronismo. Pero para eso falta mucho más que octubre. Lo veremos el 10 de diciembre, en el balcón de la Casa Rosada. Ese día, ¿Quién hablará…y lo más revelador: quién bailará?.







