El crucero “Freedom of the Seas” de Royal Caribbean, con capacidad maxima para 4.275 pasajeros, habilitó los viajes de Miami a las Bahamas con dos clases de pasajeros a bordo: los que están inoculados contra el covid-19 y los que no. Los que están vacunados, identificados con pulseras especiales, tienen acceso completo; los que no estén protegidos contra el coronavirus tendrán acceso solo a una parte del barco.
“La experiencia que brindan los cruceros es lo imprevisto”, señala Jukka Laitamaki, profesional en mercado turístico y profesor de la Escuela de Estudios Profesionales de la NYU Jonathan M. Tisch Center of Hospitality. Los cruceros usualmente permiten la libertad de estar donde sea y de hacer lo que se desee. Pero habrá muchas restricciones para los pasajeros del Freedom que no estén vacunados.
“La peor pesadilla de las empresas de cruceros es tener áreas separadas para los vacunados y no vacunados”, remarca Laitamaki.






