El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, explicó que Rusia todavía no le brindó la información necesaria a la Organización Mundial de la Salud para la certificación de la vacuna Sputnik V porque tenían «una visión diferente de los datos que había que transmitir y de cómo había que proporcionarlos».
«Tenemos normas diferentes. Rusia se está adaptando progresivamente a estas exigencias», precisó el vocero.
La Sputnik V es utilizada por decenas de países y su fiabilidad fue validada por la prestigiosa revista médica The Lancet. Sin embargo, hasta ahora no fue homologada ni por la OMS ni por las autoridades médicas de la Unión Europea ante la incapacidad de Rusia de proporcionar los documentos necesarios para demostrar que es segura y eficaz.






