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En una entrevista a un medio internacional, el canciller Santiago Cafiero reconoció que la relación bilateral entre Argentina e Irán es “tensa”, desde que se perpetraron los ataques terroristas en el país contra la embajada y la comunidad judía. Y dio a entender que continúa de esa manera en el gobierno de Alberto Fernández, con apenas un diálogo reducido a lo comercial.

Argentina tiene una relación diplomática con Irán a nivel de encargado de negocios, es decir, una relación diplomática de bajo nivel producto de los atentados que recibió la Argentina en el año 1992 y 1994, y dónde la Justicia argentina está solicitando a autoridades iraníes que sean parte de la investigación y éstas no recurren a la autoridad judicial argentina”, definió el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.

“Desde ahí, es una relación tensanaturalmente”, remató el canciller, en un reportaje con el medio Arab News.

El complejo vínculo entre Irán y Argentina quedó marcado por los ataques terroristas en los años noventa, en los que las investigaciones judiciales responsabilizaron a funcionarios del gobierno persa de haber participado de los atentados.

Con el segundo mandato presidencial de Cristina Kirchner, hubo un intento de acercamiento con el régimen para avanzar con los causas abiertas a través de la firma del Memorándum de Entendimiento. El controversial tratado, que fue declarado “inconstitucional” y nunca entró en vigencia, impulsó la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman por presunto encubrimiento de los imputados iraníes del atentado a la AMIA.

Según Nisman, detrás de ese convenio de cooperación judicial se buscaba dar de baja las órdenes de captura de los sospechosos iraníes del atentado. En octubre 2021, el Tribunal Federal N°8 dictó el sobreseimiento de la vicepresidenta Cristina Kirchner en los hechos denunciados y del resto de los acusados. Esa resolución se apeló y esta semana la Cámara de Casación inició las audiencias para resolver si confirma el fallo o si lo revoca y ordena que se haga el juicio oral.

Ya durante la presidencia de Alberto Fernández, la relación bilateral entre ambos países volvió a quedar afectada por la designación de Ahmad Vahid, imputado como autor intelectual del atentado contra la AMIA, a un puesto ministerial en la República Islámica de Irán. De nuevo Santiago Cafiero, por entonces jefe de Gabinete de Ministros, calificó como “una afrenta” la nominación y ratificó la política de Argentina de “exigir justicia y verdad para las víctimas del ataque de 1994 que dejó un saldo de 85 muertos.