El Concejo Deliberante del municipio de Avellaneda aprobó una ordenanza que establece que los dueños de terrenos vacíos o con edificaciones pausadas tendrán un plazo máximo de ocho años para construir o terminarlas; en caso contrario el municipio puede declarar su utilidad pública y expropiar.
La ordenanza crea el Registro Público Municipal de Inmuebles Baldíos, Inmuebles con Edificación Derruida o con Edificación Paralizada que establece que si el inmueble entra en esos criterios, el dueño debe empezar a pagar un 50% más de impuestos en concepto de la Tasa por Servicios Generales, además de intimársele a construir.
Avellaneda es el bastión del actual ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, el kirchnerista Jorge Ferraresi, quien es su intendente en uso de licencia, y según fuentes en la oposición continua incidiendo sobre la gestión del municipio es gravitante.
Si en un plazo de tres años no se avanzó en ningún tipo de construcción o modificación, se empieza a pagar otro 50% por encima del aumento del primer año de plazo, una cifra que irá aumentando todos los años, y luego de ocho el municipio puede expropiarlo.






