A partir de noviembre, Singapore Airlines retomará los vuelos sin escalas entre Singapur y Nueva York. La ruta aérea más larga del mundo fue suspendida con la aparición del coronavirus. Hasta ese momento los vuelos unían Singapur con el aeropuerto de Newark, en Nueva Jersey (EEUU) tras recorrer 14.343 kilómetros sin escalas.
La aerolínea de bandera singapurense tiene previsto realizar a partir del 9 de noviembre tres vuelos semanales de Singapur a Nueva York y otros tres en sentido contrario, en los que la tripulación llevará mascarillas, guantes y gafas para evitar la propagación del nuevo coronavirus, según un comunicado de la empresa.
Los vuelos se harán en aviones Airbus 350-900, de dos motores, con una capacidad de 314 pasajeros divididos en tres clases de cabina y un alcance de vuelo de 15.000 kilómetros. Con anterioridad la ruta era cubierta en con aviones Airbis 340-500, pero era difícil sostener el consumo de sus cuatro motores. A su vez, el aeropuerto de llegada será el JFK, ubicado en Queens (Nueva York)

«La operación de estos vuelos entre Singapur y el Aeropuerto Internacional JFK de Nueva York representa un paso importante en la reconstrucción de nuestra red global. Los servicios ultra largos sin escalas son la base de nuestros servicios para el mercado clave de EE. UU. Continuaremos aumentando los servicios existentes y restableciendo otros puntos a medida que regrese la demanda de servicios de pasajeros y carga», dijo el Sr. Lee Lik Hsin, Vicepresidente Ejecutivo Comercial de Singapore Airlines.
En vuelo de prueba de Qantas que unió Sidney con Nueva York en octubre de 2019 y el que sería por unos pocos kilómetros el vuelo más largo del mundo, con el que la aerolínea australiana pretendía descubrir dónde están las fronteras físicas y emocionales de las largas distancias, se reanudaría en 2023. Antes Qantas tiene que negociar con los pilotos y resolver la compra de nuevos Airbus 350-1000.






