El nadador austriaco Josef Köberl pasó dos horas y media sumergido en una cabina de cristal llena de hielo y rompió su propio récord.
Köberl, quien tenía la intención de enviar un mensaje de concienciación sobre la crisis climática y el deshielo de los glaciares, permaneció dos horas, 30 minutos y 57 segundos sumergido en hielo y, de esa manera, superó por 20 minutos el récord que había logrado el año pasado.
«Tengo dos hijos, y en el futuro quiero ir con ellos a un glaciar, que lo vean, que puedan estar en él”, manifestó el nadador en declaraciones a la agencia de noticias EFE.







